Bueno, pues ya van llegando las deseadas vacaciones para el género humano, y que mejor manera que organizar a la familia, hacer las maletas, coger el coche y disfrutar de unas estupendas semanas de sol y playa con los tuyos. Así plantea Jean Luc Godard una "escapada" familiar, en una genial secuencia de Week End (1967).
Week End (1967)
Tras sufrir el acoso por parte del repelente crío disfrazado de indio, de una histérica mujer, y de un hombre armado, la pareja sale disparada del lugar con viento fresco. Al momento se encuentran con un atasco de coches ocasionado por un accidente de tráfico, cuyas consecuencias son catastróficas.
Es muy sencillo: un plano secuencia formado por un larguísimo y lento travelling que acompaña a la pareja en su recorrido, a través de coches atascados, accidentes, gritos, bocinazos e insultos para terminar viendo el origen de ese problema, un terrible accidente de coche con varios cadáveres sobre el asfalto. La ruptura de la imagen que observamos, viene dada por las verticales en forma de árboles situados a ambos lados de la carretera, que ensucian el encuadre y lo desequilibran. Una vez que la pareja sale del caos originado por el atasco, Godard los saca de la carretera, y con una panorámica los desvía hacia la derecha. A nivel técnico, el uso del travelling tambien contrasta con la ligera panorámica final, así como la duración de los planos, siendo excesivo (pero necesario) el travelling y mas corta la panorámica.
Lo importante aquí es observar el impoluto horizonte libre de vegetación y ruido que contrasta con las imagenes anteriores. Simplemente a través de un sistema basado en lineas verticales frente a otras horizontales, Godard ha dado el sentido a la secuencia. Las lineas verticales (árboles) generan una tensión en el plano, que acompañadas por elementos de la puesta en escena, tales como los coches, los actores, el sonido etc... contrastan con la horizontalidad y la calma del final de la secuencia.






El caos (del griego Χάος) suele referirse a algo que no se puede controlar, algo impredecible, tal y como sucede con el accidente en el film de Godard. Como es imposible conocer las múltiples variantes de lo que va a suceder y lo que nos va a afectar, aparece entonces un sistema incontrolable en el que cualquier evento, como este accidente, desencadena toda una serie de acontecimientos (gritos, bocinazos, peleas etc...) que convierten un apacible paseo en una auténtica zona de guerra. Para salir del caos generado por Godard, el contraste tiene que ser enorme para poder generar la idea, y que mejor manera que utilizar una composición por líneas basada en la vertical y la horizontal.
Unos años antes, Alfred Hitchcock en Los Pájaros (1963) mostró otra variante de este concepto en otra magnífica secuencia, pero esa es otra historia...

